Cómo identificar la anorexia nerviosa

25.10.2017

Dentro de los Trastornos de Conducta Alimentaria (TCA) se encuentran la Anorexia, la Bulimia y la Obesidad principalmente. En este artículo queremos acercaros un poco más hacia uno de ellos que tanta problemática tiene hoy en día en España: la anorexia nerviosa.

La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por una pérdida de peso elevada y una gran distorsión de la percepción del propio cuerpo. Cada etapa de la historia ha habido unos cánones de belleza diferentes pero los que están impuestos hoy en día pueden tener grandes consecuencias sobre la salud de las personas. Además, dichos cánones suelen afectar en mayor medida a las personas más jóvenes de la sociedad puesto que son las más influenciables. Esto es terrible porque estamos permitiendo que los jóvenes crezcan muy acomplejados e inseguros, teniendo así más probabilidades de desarrollar algún trastorno psicológico.

Síntomas de la anorexia nerviosa

Estos son algunos de los síntomas que pueden ser indicadores de la anorexia nerviosa:

  • Se produce una pérdida de peso considerable bastante rápida, lo que conlleva un peso corporal muy bajo. Se aprecia una delgadez extrema.
  • Las personas que padecen este trastorno sienten repulsa hacia su propio cuerpo, no les gusta que los demás hablen acerca de cómo se ven.
  • Tienen una autoestima bastante baja.
  • Tienen una sensación de control sobre la comida.
  • Se vuelven más introvertidos y retraídos socialmente.
  • Manipulan la dieta habitual.
  • Viven con el deseo de estar más delgadas. Habitualmente se proponen metas de peso pero una vez que las alcanzan se sienten insatisfechas y comienzan con una nueva meta.
  • De manera repentina comienzan a conocer mucha información sobre nutrición y dietas. Se interesan sobre los valores de los alimentos, pero mucha de esa información dietética es errónea puesto que no la obtienen de fuentes fiables.
  • Por lo general son personas muy influenciables por los esteriotipos de las modas.
  • Se vuelven personas más irritables y en ocasiones tienen síntomas de ansiedad.

Cómo se detecta

Al tratarse de un trastorno de inicio en la adolescencia principalmente, es muy importante que los padres y madres conozcan los siguientes indicadores para que ellos mismos sean capaces de identificar un posible trastorno de la conducta alimenticia.

Las primeras señales de la anorexia nerviosa se interpretan como autodisciplina y fuerza de voluntad, debido a que suelen ser chicas con un comportamiento modélico y buenas estudiantes.

Según el trastorno avanza se convierten en personas más irritables y retraídas. Comienzan a estar siempre ocupadas, evitando, por ejemplo, las comidas familiares o cualquier acontecimiento que se realice en torno a la comida. Se muestran irritables ante la comida.

Además, inician una manipulación de los alimentos, cambian su forma de comer. Poseen conocimientos en nutrición que antes no tenían y muestran un control y supervisión de la alimentación en el hogar, ofreciéndose incluso a ir a la compra para poder elegir los alimentos que habrá en casa.

Por otro lado, otra de las señales que hay que tener en cuenta es que se enfadan mucho si las hacen ver que están delgadas. Se obsesionan con la báscula, pensándose constantemente. Y se produce un aumento del ejercicio físico realizando excesivas actividades.

Por último, existen otro conjunto de síntomas menos relacionados con la alimentación. Por ejemplo, sufren cambios de humor y comienzan a tener problemas para dormir y concentrarse. Además, muestran comportamientos obsesivos y perfeccionistas.

Algunos mitos sobre la anorexia

  1. No son conscientes de su problema: en cierta medida si tienen conocimiento de lo que les ocurre puesto que se esfuerzan por ocultar a los demás determinados hábitos, pero no son conscientes de la gravedad de su trastorno ya que niegan estar poniendo su vida en peligro.
  2. Las personas con anorexia no vomitan: es habitual creer que los vómitos son únicamente una característica de la bulimia pero no es así. Aunque no es una de los criterios principales para el diagnóstico de la anorexia nerviosa, algunas personas que padecen este trastorno llevan a cabo rituales de purga.
  3. Es un trastorno que solo afecta a adolescentes: la realidad es que es la población más afectada por la anorexia nerviosa, pero por desgracia también se encuentra presente en personas adultas.
  4. En familias con hábitos alimenticios muy sanos es más difícil que se propague: esto no quiere decir que en este tipo de familias sea más fácil, sino que en ocasiones en familias donde se le da un alto valor a la alimentación, donde se restringen determinados alimentos por ser "malos" y se realiza un control bastante estricto, pueden terminar siendo entornos propicios para el desarrollo de un trastorno alimenticio.
  5. Las mujeres muy delgadas padecen anorexia: es habitual atribuir la delgadez de una mujer a dicho trastorno pero debemos ser cautos porque en ocasiones son personas que tienen una determinada complexión y a las que les cuesta mucho engordar, o simplemente son personas que se cuidan y se mantienen en un peso sin estar enfermas. Además, utilizando de manera incorrecta la terminología podemos causar daños tanto a las personas que no padecen el trastorno como a las que sí.
  6. Sólo afecta a las mujeres: si bien es cierto que es un problema que afecta mayoritariamente a las mujeres, en los últimos años la cifra de hombres afectados por la anorexia ha crecido sustancialmente.

Qué hacer si identificamos algunos de estos síntomas

Es importantísimo acudir a un profesional en cuanto se tenga la más mínima sospecha de que nosotros mismos o bien algún allegado pueda padecer anorexia nerviosa. Como ocurre con casi todos los trastornos mentales y los problemas psicológicos el tiempo transcurrido es un factor que influye en el tratamiento.

Además, hay que tener en cuenta que la anorexia es una enfermedad que afecta directamente a la salud física de la persona que la padece y que puede poner en riesgo su vida, por lo que de nuevo el tiempo que transcurra desde que se identifique el problema hasta que se comience a tratar puede ser muy valioso.

Por último, el tratamiento de la anorexia no es exclusivamente psicológico, sino que se afronta de una manera multidisciplinar. Al tratarse de un trastorno tan complejo y que afecta tanto a la salud mental como a la física, deberán intervenir distintos profesionales. Lo más habitual es contar con un psicólogo, un nutricionista y en ocasiones es necesaria la presencia de psiquiatra si fuera necesaria una intervención farmacológica.

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