Cómo ponerme a estudiar y no dormirme de aburrimiento

13.09.2017

Les mostramos las claves fundamentales para estudiar de forma eficiente: motivación, técnicas de estudio y relajación ante situaciones de estrés académico.

Para los estudiantes la vuelta del verano es un momento complicado, ya sean los más peques de la casa o los mayores.

Normalmente vuelven del verano entusiasmados con sus nuevos libros, cuadernos, estuche y de más artículos para llevar a cabo la tarea del estudio. ¿Cuánto dura ese entusiasmo? Suele pasarse cuando empiezan a ver que hay que utilizarlos en clase y que ya han tenido que cambiar la piscina o jugar en el parque o salir con los amigos por los deberes, estudiar para los exámenes y hacer trabajos de clase.

En este artículo queremos hacer esa tarea de estudio que, a medida que van pasando los días y vamos entrando más en el curso se hace tan dura y cansada, sea mucho más llevadera y mantengan ese entusiasmo inicial de "la novedad" del curso.

¿Cómo me motivo para el estudio?

A menudo nos encontramos con frases de "me aburre estudiar", "no me gusta estudiar", "me canso de estudiar" pero vamos a ver un par de consejos que pueden servir para que esas frases no lleguen a nuestras mentes y las cambiemos por algunas más positivas.

Poner objetivos

Si ponemos objetivos a corto, medio y largo plazo será mucho más sencillo que queramos estudiar ya que consiguiendo unos, verás más cerca los demás y comprobarás que eres capaz de conseguir lo que te propongas.

Es muy importante que las metas sean cortas, posibles y lo más detalladas posible. De esta manera si conseguimos nuestra meta del día, tendremos más cerca la semanal y, de la misma forma, la trimestral.

Poner frases motivadoras en mi lugar de estudio

Coge unos cuantos post-it y escribe frases que te motiven como "yo puedo hacerlo", "conseguiré todo lo que me proponga", etc. Las que más se identifiquen contigo y así, cuando sientas que no puedes más, que estás cansado de estudiar, al leerlas sabrás que puedes hacerlo y que conseguirás todo lo que te propongas.

La motivación es un factor fundamental en el estudio pero no el único. Sigamos un poco más.

"Lo he intentado todo pero no sé estudiar"

Con mucha frecuencia nos encontramos con personas que nos dicen "ya no sé cómo estudiar", "no se me queda nada", "lo he intentado todo", etc. ¿Realmente es así o que no has encontrado la manera adecuada?

Por esto es por lo que les presentamos a continuación varias técnicas de estudio que funcionan muy bien:

Lee atentamente y subraya lo más importante.

Normalmente leemos de pasada, sin hacerle caso a lo que dice el texto y subrayamos por obligación del profesor o directamente no lo hacemos. Subrayar es importante porque de esa forma nuestra vista capta lo que nosotros le decimos que tiene que captar. Además, utilizar varios colores también ayuda mucho y poner el título de un color, las palabras clave de otro, las fechas de otro, etc. para que a la hora de buscar un dato concreto, sepamos dónde y cómo encontrarlo.

Haz tus propios apuntes

Realmente tus apuntes son resúmenes de lo que dice el libro pero con tus propias palabras. De esta forma las palabras técnicas se retienen con mayor facilidad porque las introduces directamente en tu vocabulario habitual.

La magia de los esquemas

Los esquemas son la manera más sencilla de dar un repaso previo al examen porque contiene todo lo que tienes que saber pero de un solo vistazo puedes acordarte del tema completo.

Hay muchos modelos de esquemas: con cajitas, con llaves, con nubes, etc. Lo importante es encontrar el modelo con el que nos sentimos a gusto y con el que más agradable a la vista sea para nosotros (así le facilitamos la tarea a nuestro cerebro y nos lo agradece recordando todo lo que hemos aprendido).

Reglas mnemotécnicas

Normalmente esta suele ser la técnica más utilizada por los estudiantes porque requiere ingenio y les resulta divertida. A la hora de memorizar, repetir todo el rato la frase o conjunto de palabras que tienes que aprender es repetitivo y aburridísimo. Por eso utilizar esta técnica es mucho más útil para memorizar.

Por ejemplo, si queremos aprendernos la primera columna de la tabla periódica podemos hacerlo de la siguiente manera:

Hey LI-NA K RoBer esta CaSi en FRancia.

Graba las lecciones o cántalas

Parecerá una tontería pero cualquier cosa que tenga un mínimo de ritmo o entonación se retiene mucho más fácil en el cerebro que otras que simplemente leemos con monotonía. Nuestro cerebro actúa según nosotros nos comportamos y cuando estamos animados y con ganas, él también lo está.

Por esa razón todos aquellos que hemos pasado por la canción de inglés de las partes del cuerpo recordamos eso de "head, shoulders, knees and toes, knees and toes. Head, shoulders, knees and toes. Eyes and ears and mouth and nose. Head, shoulders, knees and toes, knees and toes."

Haz un grupo de estudio

Tus compañeros de clase estudian lo mismo que tú pero, como en todo, cada uno estudia de una manera diferente y retiene con más facilidad unos conceptos que otros. Estudiar con compañeros de clase hace que cada uno aporte lo que sabe al resto y de más ideas de cómo estudiar de manera eficiente o para aprender más rápidamente hablando entre vosotros.

Por último, antes de un examen ya hemos hecho todos los pasos que teníamos en nuestras manos. Si después de motivarnos para el estudio y emplear todas las técnicas que tenemos a nuestra disposición sentimos que sigue faltando algo, es posible que te haga falta leer este último apartado.

¿Cómo relajarse ante los exámenes?

Es muy frecuente escuchar frases entre los estudiantes como "me quedo en blanco", "me bloqueo cuando estoy en el examen", "no me acuerdo de nada cuando tengo que exponer", "me pongo muy nervioso/a". Si esto es lo que te ocurre a ti, la mejor manera de lograr acabar con esos nervios es la relajación mediante respiración diafragmática.

Esta técnica consiste en respirar profundamente hasta elevar la parte inferior de los pulmones, de tal manera que hagamos disminuir el tamaño de nuestro diafragma y, posteriormente, expulsar muy lentamente todo el aire. Este proceso es conveniente repetirlo entre 3 y 5 veces para quedar completamente relajados.

Si aun así no consigues relajarte, lo mejor será consultar a un profesional y aprender a hacerlo de la mejor manera para sacarlo el mayor partido a esta técnica tan útil y cotidiana.

Además, puede consultar nuestro artículo ¿Qué podemos hacer cuando nos ponemos nerviosos? para aprender otras maneras de calmar ese nerviosismo.

"Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo"

Benjamin Franklin

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