¿Cómo dejo de fumar?

31.05.2018

El consumo de tabaco es la causa de 60.000 muertes al año en España, de las cuales entre 1.500 y 3.000 son de fumadores pasivos, personas que a pesar de no fumar respiran el humo de los fumadores de su entorno. El tabaquismo se considera la principal causa de muerte evitable en Europa.

Claves para dejar de fumar

El dejar de fumar no es una decisión fácil y menos aun intentar ponerlo en práctica, pero desde luego es posible si sabemos cómo hacerlo. Desde la psicología existen multitud de técnicas y de enfoques para trabajar la dependencia al tabaco. A continuación, veremos algunas de ellas que nos facilitarán el proceso:

1. Tomar la decisión

Parece algo obvio, pero para dejar de fumar tenemos que estar completamente seguros de que queremos hacerlo. Todos los fumadores conocen las consecuencias negativas que produce el tabaco, pero la realidad es que se ven los riesgos como algo muy lejano. En cambio las consecuencias positivas de consumir y las negativas de abandonar el consumo son inmediatas, reales y se ven como seguras.

Para ello, es de gran ayuda que en el momento en el que tomemos la decisión de dejar de fumar realicemos unos ejercicios cognitivos que se centren en recordarnos lo perjudicial que es fumar y los grandes beneficios que obtendremos al dejarlo.

2. Reducción progresiva

Dejarlo de manera brusca funciona para mucha gente, pero para evitar, en la medida de  lo posible, una recaída es mejor ir reduciendo el consumo de cigarrillos. Para ello, podremos ir disminuyendo la cantidad de cigarrillos diarios o también la cantidad de cada cigarro fumado. Es decir, si la primera semana desde la decisión nos fumaremos los cigarros completos, la segunda semana nos fumaremos dos tercios y así sucesivamente.

3. Cambiar de marca

La finalidad de esta medida es ir reduciendo la cantidad de nicotina y alquitrán y para ello deberemos ir cambiando de marca eligiendo aquellas que contengan menor cantidad de dichas sustancias. 

4. Aprender a controlar la ansiedad

Es importante ir posponiendo el momento de fumarse un cigarro y aprender a gestionar la ansiedad que nos produce esa espera.

5. Evitar lo que nos incite a fumar

Hay que intentar alejarse de aquellas cosas o situaciones que nos inciten a fumar. Sobre todo al principio es muy importante no exponerse a situaciones en las que sabemos que va a resultarnos muy difícil no hacerlo. En ciertos casos es aconsejable evitar el alcohol, el café e incluso algunas compañías.

Todas estas técnicas, acompañadas de otros de relajación pueden ser de gran ayuda para conseguir dejar de fumar. Por otro lado, siempre nos puede facilitar el proceso el acompañamiento de un profesional que nos guíe en el proceso y nos ayude a poder en práctica dichas técnicas. 

Si te ha gustado el artículo, comenta y/o compártelo para que otros puedan leerlo