Dependencia Emocional: "¿Y eso qué es?"

07.05.2019

Resulta increíble cuando alguien de tu entorno te cuenta que su pareja le trata mal, grita, insulta, desprecia, etc. a veces de manera sutil y otras, no tanto. La pregunta más frecuente que se hace es "¿y por qué sigues/sigue con esa persona?" y la respuesta más común es: "en el fondo no es tan malo, es buena persona y sólo cuento lo malo".

Cuando las personas del entorno vemos con tanta claridad algo que la persona inmersa no ve, no es que esté "ciega", es que seguramente tenga dependencia emocional.

Y te preguntarás "¿y eso qué es?"

Bueno, la dependencia emocional parte de un proceso que se da en relaciones de pareja inestables, destructivas y que parten del desequilibrio en la pareja, es decir, un miembro de la pareja domina y el otro es dominado. Quien es dominado no sabe que esto es así, pero nos podemos dar cuenta en que magnifica todo lo que hace o dice la otra persona y lo idealiza.

Así, podemos ver cómo cuando conocemos al novio/a de la persona en cuestión creemos que va a ser un Dios griego con los poderes de todos los super-héroes y heroínas del mundo del cómic y... resulta que no, que cuando le conocemos es una persona normal con sus defectos, sus virtudes y sin poderes. ¡Vaya decepción!

La persona dependiente emocionalmente va viendo cómo su autoestima va menguando y afecta a su salud física y/o mental. A pesar del sufrimiento que pueda causar esa relación se siente incapaz de dejarla porque el dolor y el miedo de hacerlo es muy superior y, cualquier intento de hacerlo, acaba siendo nulo o fugaz como una estrella en una noche de verano.

Las personas dependientes emocionalmente tienen mucho miedo a la soledad y a dejar a su pareja, y pueden incluso sufrir de síndrome de abstinencia cuando realmente dejan la relación con ganas de volver a intentarlo, pensamientos selectivos de "tampoco era tan malo", "prefiero estar con él/ella antes que sufrir de esta manera", pero a su vez síntomas de ansiedad y depresión. Obviamente estos síntomas desaparecen cuando vuelven juntos y la frase de élite es "¿Ves?, si es que teníamos que estar juntos. Estamos mejor juntos que separados" o si empieza a estar con otra persona diferente se produce el "enganche" de nuevo en esa nueva relación.

Las distorsiones cognitivas son cruciales en un problema de dependencia emocional ya que contribuyen a autoengañarse y negar los aspectos nocivos de la relación de pareja, favoreciendo así resistirse a alejarse de su seguridad y afecto. Poco a poco éstas relaciones se van haciendo cada vez más fuertes y resulta mucho más complicado salir de ellas.

No es imposible salir de una relación de dependencia emocional igual que un alcohólico puede dejar de beber alcohol o un drogadicto dejar su adicción, pero es fundamental tener voluntad de cambio, querer remontar, querer estar sana mentalmente y físicamente.

No puedes olvidarte que la persona más importante de tu vida eres tú mismo y, si no te cuidas tú, ¿quién lo hará?

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