Las fobias: qué son y cómo se tratan

19.10.2017

Los miedos son algo natural pero cuando se hace limitante para nuestra vida se convierten en un problema. Por eso en este artículo se ha recogido qué son las fobias, sus características y cómo podemos tratarlas. 

Todos tenemos miedo a algo, la diferencia está en el grado de interferencia que produce en nuestra vida. Por ejemplo, temer a un animal salvaje es algo lógico y adaptativo debido a que en la rara circunstancia de encontrarnos con uno tendríamos una reacción acorde e intentaríamos salvar nuestra vida. Pero este tipo de miedo no produce apenas interferencias en nuestra vida, debido a la escasa probabilidad de que ocurra, por lo cual no sería una fobia.

Qué es una fobia

Una fobia es un miedo intenso y desproporcionado ante un estímulo que no es objetivamente peligroso.

Sentir miedo frente a determinados estímulos o situaciones es algo lógico y normal. El miedo es una respuesta de nuestro cuerpo que nos ayuda a enfrentarnos a las circunstancias que se nos presentan y dependiendo de la naturaleza de dichas circunstancias responderemos o bien huyendo o bien atacando al estímulo que nos ha provocado dicho miedo.

Pero hay ocasiones en las que sentir miedo no es lógico, y lo más importante, no es adaptativo. No nos ayuda en nuestra vida diaria, sino que nos bloquea y hace que no seamos capaces de enfrentarnos al estímulo que nos genera esa emoción.

El miedo se considera fóbico cuando:

  • Es provocado por estímulos objetivamente inofensivos, como ratones, ascensores...
  • Cuando no son completamente inofensivos, pero se hallan bajo control: porque se dispone de medidas de seguridad, como un animal enjaulado. O porque la persona dispone en su repertorio de conductas de afrontamiento, como una persona que tiene miedo a conducir pero en realidad es un buen conductor.

Serán la intensidad del sufrimiento y el grado de interferencia que produce el miedo, los criterios más importantes a la hora de valorar la necesidad de un tratamiento psicológico.

Características de las fobias

  • Es desproporcionado a las demandas de la situación o está relacionado con estímulos que no son objetivamente peligrosos.
  • Es irracional (no se puede explicar).
  • No está sujeto a control voluntario.
  • La reacción de temor persiste durante largos períodos de tiempo (6 meses como mínimo).
  • Lleva a emitir respuestas de evitación ante las situaciones temidas.
  • Interfiere considerablemente en la vida cotidiana en función de las respuestas de evitación.
  • Puede ser que la situación a la mayoría de las personas les provoque malestar, pero la respuesta en todos sus parámetros es excesiva.
  • Por su elevada intensidad se convierte en un comportamiento desadaptativo.
  • La persona sufre enormemente en la situación temida.
  • Produce un deterioro en su adaptación familiar, escolar, laboral o social.

Cómo se originan las fobias

Existen tres modos por los que se puede adquirir una fobia:

  • Experiencias negativas: haber vivido una situación en la que nosotros mismos sentimos miedo o peligro y lo vivimos directamente. Por ejemplo, me muerde un perro y cojo miedo a todos los perros.
  • Observación: observar como una persona vive una situación en la que sufre algún peligro o siente miedo ante determinado estímulo. Por ejemplo, observo como un perro muerde a alguien y cojo miedo a todos los perros.
  • Transmisión de información: alguien nos habla acerca de los peligros de determinadas situaciones o estímulos. Por ejemplo: me cuentan que un perro ha mordido a un amigo y cojo miedo a todos los perros.

Hay personas que disponen de unos factores biológicos y psicológicos que los hacen más vulnerables a sufrir algún tipo de fobia. Otras, debido a su historia de aprendizaje o a su entorno familiar también serán más vulnerables, como puede suceder con niños criados con padres sobreprotectores. Pero puede ocurrir todo lo contrario, debido a estos mismos factores, tanto biológicos y psicológicos como la historia de aprendizaje y el entorno familiar, habrá personas que sean menos proclives a padecer una fobia.

Tratamiento

El tratamiento de las fobias dependerá de la fobia específica que se padezca. Aunque los tratamientos son muy similares es necesario personalizarlosdependiendo de cuál sea el estímulo fóbico y de las características propias de la persona.

Por suerte, generalmente, el tratamiento de las fobias no se suele extender demasiado en el tiempo y además, los resultados son muy exitosos. No hay que dudar en acudir a un profesional para solucionar los trastornos fóbicos. Con la ayuda de un terapeuta el problema se irá solucionando. Si no lo hacemos lo único que conseguiremos es que el problema se mantenga tal y como está, o lo que es peor, que se agrave y se convierta en una fobia más generalizada y más incapacitante.

Las técnicas utilizadas para el tratamiento de las fobias están encaminadas al afrontamiento del estímulo fóbico, reduciendo, en primer lugar, e impidiendo, como objetivo, la evitación del mismo. Además, el tratamiento irá acompañado de técnicas de relajación para que el proceso sea más llevadero y el éxito del mismo esté asegurado. Otras técnicas serán utilizadas pero dependerá de cada caso.

"El miedo, en la evolución, tiene una importancia especial: tal vez más que cualquier otra emoción, es crucial para la supervivencia"

Daniel Goleman

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