Las llamadas de atención a los más pequeños

25.01.2018

Estamos más que acostumbrados a escuchar que muchos de los comportamientos de nuestros hijos se corresponden con llamadas de atención. En innumerables ocasiones cuando los niños se comportan de una manera inadecuada, los adultos lo atribuimos a que están intentando llamar nuestra atención. Estos comportamientos suelen ser gritos, llantos, pataletas, rotura de objetos, etc. Y como consecuencia suelen ser castigados por parte de los adultos.

¿Qué hay detrás de las llamadas de atención?

Lo que parece que nunca nos planteamos como padres o cuidadores es por qué se producen dichas llamadas de atención. Puede parecernos algo innato de la conducta de los niños, siempre buscar más atención de la que reciben, pero, ¿por qué hay otros niños que no se comportan de esa manera?

En muchas ocasiones esas llamadas de atención, que mayoritariamente están formadas por malos comportamientos, vienen originadas por una falta de atención real por parte de los padres. Esto no quiere decir, ni mucho menos, que si tenemos un hijo que se comporte de dicha manera seamos unos malos padres porque no le estamos atendiendo como él nos esta demandando. 

La realidad para muchos padres es que llevamos una vida demasiado ocupada y con un ritmo frenético. Después de estar la mitad del día fuera de casa trabajando, cuando llegamos a casa todavía nos quedan muchas tareas por hacer. Hay que limpiar, preparar comidas, lavar ropa, hacer deberes con los niños, los baños y un largo etcétera que nos impide centrarnos en disfrutar de un rato de nuestros hijos. Estas rutinas, a la larga, terminan pasando factura tantos adultos como a niños.

Este no es el único motivo por el que se producen las llamadas de atención en los menores pero sí es uno que debemos tener muy en cuenta cuando queramos ponerle remedio.

Tiempo de calidad

El tiempo de calidad es imprescindible para que los niños se sientan bien atendidos. Debemos tener en cuenta que para los adultos y para los niños el concepto estar bien atendido es diferente. Cuando un padre piensa que su hijo está bien atendido está pensando en que el niño está bien alimentado, está limpio, con sus necesidades cubiertas... Pero para un niño es diferente. Si sus necesidades básicas siempre han estado satisfechas, la atención que demandará es otra. Los niños quieren pasar un rato con sus padres, y dependiendo de su edad, querrá emplearlo en unas actividades u otras.

Muchos padres piensan que sí que pasan dicho tiempo con sus hijos pero lo más normal es que el tiempo que pasan juntos sea alrededor de las rutinas diarias. Pasan tiempo con sus hijos haciendo los deberes, comiendo, haciendo la compra... Pero tenemos que darnos cuenta que durante esos momentos, normalmente, no se disfruta. Puede ocurrir que sean momentos tensos, como a la hora de hacer los deberes porque hay que estar detrás del niño para que se concentre, o a la hora de comer que todo sean órdenes: "siéntate bien...", "cómete las verduras...", etc.

El tiempo de calidad es un espacio dedicado para hacer algo que ambas partes estén disfrutando, donde no haya gritos ni tensiones, un tiempo para jugar, para hablar, divertirse y conectar.

Como hemos dicho anteriormente, llevamos un ritmo de vida en el que a veces es complicado sacar un rato para hacer esas actividades que nos gustan más. En el que caso de nuestros hijos no es necesario que ese tiempo sea demasiado amplio. Podemos intentar sacar entre 15 y 30 minutos al día para disfrutarlo juntos.

Actividades que podemos realizar

Dependiendo de la edad que tengan nuestros hijos y de los intereses de los mismos, las actividades que realizaremos serán distintas:

En el caso de los bebés podemos aprovechar el rato del baño para jugar con ellos. Suele ser un momento agradable pero que en muchas ocasiones lo tenemos que hacer corriendo porque tenemos más tareas pendientes. Pues bien, podremos utilizar esa actividad para pasar un rato tranquilo con nuestro bebé.

Cuando los niños son un poco más mayores, desde los dos años y durante la edad escolar, disfrutarán mucho de un rato de juego con sus padres. Además, durante el tiempo que pasemos jugando con ellos también podremos aprovechar para charlar sobre su día, ya que estarán mucho más relajados y receptivos.

Otra buena opción para dedicarles un poco de atención es la de leerles un cuento antes de ir a dormir. Se trata de un momento tranquilo donde también se puede aprovechar para hablar con ellos.

Con los niños más mayores, últimos cursos del colegio primeros del instituto, las actividades serán diferentes. Dependiendo de los gustos de cada niño y del tiempo del que dispongamos escogeremos la que mejor se adapte a nosotros. Además también se puede dar el caso que el tiempo que se disponga se utilice simplemente para hablar y así poder estar un poco más al día en los temas importantes en su vida.

Siempre tenemos que tener presente que el tiempo de calidad debe estar separado de las actividades rutinarias que generan tanto conflicto en casa. Se trata de un momento para que los niños disfruten de la compañía y de la atención de sus padres, por lo que deberá estar libre de reproches, de teléfonos móviles o de cualquier otro aparato que distraiga nuestra atención. Además, en el caso de tener varios hijos en muchas ocasiones deberemos disponer de un tiempo separado para cada uno de ellos. Si por ejemplo, nuestro hijo mayor está mostrando ciertos celos ante el hermano pequeño, durante el tiempo que le estemos dedicando no podremos estar prestando atenciones al bebé.

La finalidad de ese rato juntos es que los niños sientan lo importantes que son para nosotros, disfrutar de un momento tranquilo y crear un vínculo.

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